domingo, 10 de marzo de 2013

Sobre "Aportaciones de la pragmática", de Escandell Vidal

Con la intención de crear en mi blog un hilo conductor que una los contenidos que debo tratar, me interesa aquí reproducir mi aportación al foro sobre la primera lectura del curso de Escandell.
Creo ya haber leído este texto de Escandell, de cuyos estudios se parte constantemente para el aprendizaje de la pragmática. No obstante, dado que eso fue hace ya años, ahora quizás lo leo desde otra perspectiva.
Es interesante constatar la cantidad de justificaciones que se han conseguido hacer desde la pragmática para dar nombre, y explicaciones, a aquello que distancia a los interlocutores en un acto comunicativo que trasciende mucho más allá de Jackobson, que se nos presenta insuficiente, aquel mundo de inferencias e implicaturas que encontramos entre lo que se dice y lo que se quiere decir, así como lo que se entiende según las representaciones mentales y la capacidad de producir inferencias de los individuos, para lo que se deben aplicar deducciones y descodificaciones del mensaje muy variadas. Es decir, en la comunicación nos enseña Escandell que hemos de tener en cuenta la existencia de tres componentes: el locutivo (lo que se dice), el ilocutivo (la intención) y el perlocutivo (los efectos que produce el enunciado en el destinatario). En las segundas, es importante la realización de hipótesis, ya que la comunicación es estratégica y la comunicación puramente verbal generalmente no es suficiente. 
El primer aspecto -y más importante en lo que nos atañe- que me gustaría destacar es esa "competencia comunicativa" que deberíamos poner en práctica más allá del burocrático marco curricular que recientemente se ha impuesto ya que, sobre todo para la enseñanza de lenguas, es más que fundamental llevarlo a término. En este caso, pedagógicamente hablaríamos del uso del método nocional-funcional como "avance" (creo que es de los años 70 aproximadamente) en cuanto a técnicas de enseñanza de segundas lenguas y donde podemos introducir todo el panorama pragmático, inferencias e implicaturas frecuentes en nuestra cultura, por ejemplo, para que el aprendizaje del alumno sea realmente fructífero. En catalán, por si a alguien le interesa curiosear sobre su puesta en práctica, se está utilizando un curso denominado "Digui, digui". 
El término "adecuación", muy propio de la perspectiva sociolingüística, me parece otro concepto a destacar en nuestro ámbito, sobre todo, ya que personalmente, en relación al uso de la lengua, reniego del maniqueo "correcto/incorrecto", que no se ajusta a los patrones de "comunicación" a los que va destinado el uso de la lengua. 
Y, por último, coincido con varias de esas aportaciones que he leído por aquí en las que ha puesto de manifiesto la confusa cita de Janney y Arndt, y origen de cierta controversia mental, bajo la cual inmediatamente anoté un interrogante sobre el que seguiré reflexionando en su relación con esa afirmación: "¿y las diásporas?". A esa reflexión, más de tipo social y surgida desde la perspectiva de globalización y multiculturalidad en la que vivimos, no puedo evitar oponerme a la denominación de "miembro 'normal' de una cultura" ya que, como he dicho, no estoy de acuerdo con posiciones tan maniqueas ni con las etiquetas que rigen un canon en el comportamiento humano, así como tampoco con esa premisa generalizada, y que de aquí cabe la posibilidad de inferir, sobre la necesidad de que el extranjero se adapte a la nueva cultura, para lo que prefiero "comprender" que "aprender". Dicotomías y matices aparte, creo que esa afirmación construida con otras palabras sería más apropiada, aunque de ésta podamos deducir un mensaje de "integración en una cultura por el propio bien del recién llegado" que no tendría mayores connotaciones negativas que las que deseemos percibir por una completa significación positiva para el individuo externo a esa cultura.

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