A continuación expongo los resultados del grupo en torno a la actividad 3 de la primera unidad formativa del módulo 2.
¿En cuál de las dos actividades tienen los alumnos mayor libertad expresiva?
Los alumnos tienen mayor libertad expresiva en la actividad B, puesto que en la actividad A se les ofrecen solo dos formas para expresar una función en un mismo contexto. En cambio, en la actividad B fomenta la negociación entre los alumnos para organizar un pequeño rolplay, de manera que pueden escoger libremente la forma que les parezca más conveniente de entre las que tengan en su repertorio, según el papel que les haya tocado interpretar.
¿Cuál es mejor para aprender a realizar peticiones en español? ¿Por qué?
Depende del nivel del alumno. La A quizás es más adecuada para un nivel inferior, cuando los alumnos aún no dominan los exponentes funcionales necesarios para desarrollar con éxito una actividad como la B. En niveles iniciales no sería adecuado practicar con gran variedad de fórmulas fijas para realizar peticiones. La B parece más adecuada para niveles más avanzados; se trata de una actividad comunicativa en la que se ponen en práctica exponentes funcionales para realizar peticiones. De todas formas, la actividad auténticamente comunicativa es la B, ya que en la A sólo se practican estructuras gramaticales, no los usos comunicativos de éstas.
¿Permiten las dos actividades valorar si el alumno sabe formular peticiones de manera adecuada? ¿Por qué?
La actividad A solo permite evaluar conocimientos gramaticales. En cambio, la actividad B pone en juego factores importantes que intervienen en la comunicación, como la función lingüística que los alumnos deben emplear (la petición) y la distancia social entre los interlocutores, lo que proporciona elementos de juicio para evaluar la capacidad del alumno para formular peticiones en contextos determinados.
¿Utilizaría en clase las dos actividades, solamente una o ninguna? ¿Por qué?
La actividad A sería poco rentable desde el punto de vista comunicativo; esta actividad no da suficiente libertad al alumno como para elegir el exponente funcional más adecuado en una situación determinada. Sería útil como revisión gramatical y como somera presentación de exponentes funcionales concretos. La actividad B, sin embargo, fomenta la creatividad y la autonomía de los alumnos, al ser libres de elegir entre exponentes funcionales asociados a la formulación de peticiones. Se trata de una conversación en la que los participantes disponen de más información sobre su interlocutor, lo que les permite afinar en la elección del exponente e incluso “jugar” con diferentes posibilidades.
A esto, me interesa añadir mi posición personal en pos, completamente, de la necesaria complementariedad de Gramática y Pragmática en las clases de enseñanza de una lengua extranjera. Me refiero a ello porque, a menudo, el convencimiento que nos produce el método representado aquí por la actividad B, nos desvía hacia una práctica totalmente comunicativa en la que se tiende a excluir cualquier explicación gramatical que, sin embargo, debemos contemplar como imprescindible y la que debemos aprender a complementar con el ejercicio de una enseñanza nociofuncional y pragmática, dado que en las "nociones" debemos aprovechar para aportar aquellos contenidos gramaticales de la lengua que, de otro modo, no conocerían los alumnos. En definitiva, creo necesario dejar un espacio a los contenidos gramaticales, los cuales depende del profesor que se impartan y asimilen de un modo más o menos ameno y atractivo, pero siempre serán imprescindibles.
Hola Patricia Me ha gustado mucho el último comentario de tu blog
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