domingo, 24 de marzo de 2013

Reflexión final

Pese a que, al haber estudiado Filología Hispánica, ya conocía los principios de la Pragmática y todos los términos y conceptos que aquí hemos abordado, me ha sido de grandísima utilidad retomarlos de nuevo en este curso. Además, gracias a haber realizado el Máster en Formación del Profesorado, me ha resultado también muy útil poder unir aquí Pragmática y Pedagogía, ya que ésta ha sido mi primera experiencia en el aprendizaje de ELE.

He conocido aquí la importancia de tener en cuenta las representaciones mentales, de alumnos y de profesores, debido a sus respectivas culturas, que influyen de manera decisiva e interesantísima en el aprendizaje de una lengua extranjera. Al respecto, me ha gustado especialmente la idea de deber complementar Gramática y Pragmática en las clases, de cuyo nexo hemos podido observar en este curso unos resultados y una estructuración real de los contenidos posibles para la impartición de las sesiones de ELE.

En definitiva, este curso me ha ofrecido una buena base para continuar profundizando en este ámbito, hacia el que, además, me ha incitado a seguir formándome, dada la utilidad que he visto en los conocimientos adquiridos y lo interesantes que son los contenidos.

Ha sido un placer trabajar con todos vosotros!!

Actividad grupal del módulo 3

Junto al link en el que se encuentra la actividad grupal de este último módulo (http://diroco.16mb.com/) añado aquí mi propuesta de actividad también referente al mismo ejercicio:

FICHA EXPLICATIVA DE LA ACTIVIDAD COMUNICATIVA


Título de la actividad: ¿Quedamos?

Tipo de aprendices a los que va dirigida (indica edad, nivel de lengua y situación de aprendizaje): Adolescentes o adultos, B1.

Objetivos (¿qué se espera que consigan los aprendices?):

- Desarrollar las cuatro habilidades lingüísticas básicas: expresión oral y escrita y comprensión lectora y oral.- Poner en práctica la competencia comunicativa.


Funciones

- Petición.

- Propuesta.

- Invitación.

- Persuasión.

- Consenso.

- Cita.

- Rechazo o acogimiento de la propuesta.

- Expresión de gustos y emociones.

Material necesario:

- Fotocopias del folleto.

- Hojas para la reflexión individual.

Fases en las que se divide la actividad (indica en cada fase qué tienen que hacer los aprendices y cómo trabajan: en parejas, en grupos...):

1. El profesor repartirá una fotocopia a cada alumno del folleto de actividades culturales en la ciudad a la vez que va otorgándoles una letra a cada uno (A o B), a fin de que la clase quede distribuida en dos secciones deseablemente equivalentes.

2. Individualmente, cada alumno leerá el folleto de actividades culturales que le proporcionará el profesor.

3. Reflexión individual sobre aquella/s actividad/es a las que le gustaría asistir invitando a algún compañero.

4. Apuntar en una hoja, de forma individual, un amplio abanico de fórmulas variadas (tanto rituales como menos comunes), a modo de boceto, junto a un breve listado de léxico recurrente y pertinente, como preparación preliminar a una interacción, que se dará en la siguiente fase, y cuyo fin es invitar a un compañero de la clase, para lo que se podrá apoyar esporádicamente en su pequeño guión.

5. Uniendo cada A con cada B, se dará un primer momento en el que todo A será el compañero que invita (iniciador) y el B asumirá su rol cotidiano y real. Así, todos los A tratarán de invitar a un compañero de su clase a acudir con él a uno de los eventos culturales del folleto, o a varios, proponiéndole sus preferencias y tratando de que el compañero se afilie a sus gustos y decida acudir. Para ello, el interesado en la propuesta, tendrá que acercarse al compañero desconociendo su interés por quedar con él fuera de clase, acercarle a la propuesta sutilmente, mostrarle y comentarle las actividades que aparecen en el folleto, averiguar sus intenciones y preferencias, invitarle a salir juntos, llegar a un acuerdo sobre las actividades y concertar una cita.

6. Se cambiarán las parejas, con el fin de no repetir la conversación, y se intercambiarán los roles: ahora a B le tocará invitar.

Duración aproximada de la actividad: 1 hora.

Funciones comunicativas que se practicarán:

viernes, 22 de marzo de 2013

Módulo 3


Aunque breves, al no permitirse mayor extensión en las actividades que vamos haciendo durante los distintos módulos, aquí están mis primeras respuestas recuperadas sobre la utilidad, o no utilidad, de los listados e intercambios comunicativos en relación a la enseñanza de las funciones comunicativas... Personalmente creo que la unión hace la fuerza. Gramática y Pragmática...

Módulo 3: Los intercambios comunicativos

¿Cómo es más útil enseñar las funciones comunicativas, por medio de listados o a través de intercambios comunicativos?
A través de intercambios comunicativos (reales), aunque para ello puede ser útil acompañar dicha enseñanza, al menos al principio, de listados de palabras de las que se pueden servir.
¿Por qué?
Porque el aprendizaje de una lengua debe darse en base a intercambios comunicativos reales y pertenecientes a una realidad a la que se puedan enfrentar, para cuyo proceso puede resultar útil disponer de listas de palabras a las que acudir.
Piense un ejemplo.
En una actividad en la que tratemos de llevar a la práctica un intercambio comunicativo sobre ir a comprar el pan, el profesor podría proponer roles y proporcionarles un listado con un léxico pertinente o fórmulas fijas, como el saludo.

Actividad 4 de la unidad formativa 2 (módulo 2)

En esta última entrada del segundo módulo, expongo los resultados finales del trabajo de grupo de la actividad 4 de la unidad formativa 2. 


Resumen

La lengua no es un ente gramatical aislado que adquiere sentido cuando alguien la estudia de un manual, sino que adquiere su verdadero significado cuando se pone en uso. El uso de la lengua nos sirve para poner de manifiesto nuestro conocimiento del mundo frente a los otros usuarios de la lengua. Pero no todos los seres humanos poseemos el mismo conocimiento o las mismas concepciones del mundo. Cada sociedad, comunidad o persona posee un conocimiento del mundo que fijan mediante unas reglas dentro de las comunidades. Por ello, en el estudio de una L2, es necesario que queden explicados estos posibles cambios dentro del conocimiento del mundo entre lenguas. Consideramos pues que aprender a comunicarse correctamente en una lengua no consiste sólo en conocer bien su gramática, sino en dominar una serie de elementos extralingüísticos compartidos por los miembros de esa cultura y sociedad.

Durante el aprendizaje de una L2 suelen existir interferencias, cuando un aprendiz de una L2 o de una lengua extranjera transfiere los principios culturales y las pautas de conducta de su propia lengua a la lengua meta. Por un lado, se distingue la interferencia pragmalingüística que se trata de interferencias de la lengua materna del aprendiz a la L2, dando como resultado fórmulas que carecen de un significado equivalente en la lengua meta. Y por otro lado existen interferencias sociopragmáticas que son interferencias de la cultura del aprendiz en la L2, dando como resultado conductas inadecuadas en las relaciones sociales con la L2. Ambos errores interfieren en el proceso comunicativo, y producen contrastes culturales que impidan una adecuada comunicación. Las primeras, que atañen a fórmulas fijas bien codificadas, se detectan con mayor facilidad que las segundas, que se asocian a aspectos culturales que regulan la conducta de los participantes en la interacción.

A la hora de la enseñanza de lenguas, es vital ser consciente de estos tipos de interferencias para evitar errores pragmáticos, que se perciben de forma mucho más negativa por los hablantes de la lengua meta que los errores únicamente ligados al código lingüístico. Pero esto no quiere decir que la enseñanza de las lenguas deba olvidar por completo el enfoque gramatical. Nuestra misión como docentes debe ser un equilibrio entre que el alumno maneje la gramática como un nativo, y que llegue a interpretar el mundo a través de la lengua como un nativo. Es decir, la gramática y la pragmática deben unirse e interrelacionarse.
La Gramática enseñará el uso de la lengua desde la norma y la Pragmática lo hará desde su uso. Son dos nociones que hay que tener presentes en la enseñanza de una lengua extranjera para que el estudiante pueda hacer un buen uso de la lengua en todo tipo de situaciones comunicativas. Los factores socioculturales tienen gran influencia sobre el comportamiento verbal de igual forma que para ser entendidos necesitamos unas mínimas nociones gramaticales.

Actualmente se impone la idea de que los enfoques pragmáticos son más útiles y adecuados en la enseñanza de lenguas extranjeras. Los factores extranlingüísticos que intervienen en la comunicación deben ser tenidos muy en cuenta. No obstante, como ya hemos dicho, para que la enseñanza de las lenguas sea efectiva no se debe olvidar por completo la gramática. Sino que se debe encontrar un equilibrio entre gramática y pragmática.


Prevenir interferencias pragmáticas. Actividad propuesta

Busque uno o dos ejemplos de actividades didácticas en manuales (libros o material publicado en línea) que pueda servir para prevenir o evitar interferencias pragmáticas de los aprendientes de lenguas extranjeras. 

Actividad

Hemos seleccionado la actividad "¿Quedamos para tomar algo?" de la Didactiteca del Centro Virtual Cervantes (ver actividad). Es la tercera actividad de una misma serie basada en un cortometraje de José María Goenaga titulado Sintonía, que podemos ver aquí:


Sintonía from Moriarti on Vimeo

Hemos comentado la actividad mediante notas insertadas en un pdf que podemos ver a continuación. Para ver correctamente las notas incluidas, es necesario descargar el pdf haciendo click en el botón de la flecha que apunta hacia abajo (download).

Comentario

En realidad, la actividad no es tal, sino una tarea compuesta por varias actividades. La hemos seleccionado a sabiendas de que la tarea no expone directamente contenidos socioculturales ni contrastes culturales o lingüísticos que pongan de manifiesto posibles interferencias pragmáticas. No pensamos en un grupo de alumnos concreto que compartan la misma procedencia para buscar contrastes culturales.

Hemos elegido esta tarea porque consideramos que es auténticamente comunicativa, lo cual la hace idónea para prevenir interferencias pragmáticas. La tarea se orienta a la acción en el mundo real e implica usos sociales propios de España. El objetivo consiste en que los alumnos practiquen los exponentes funcionales necesarios para organizar un evento que reúne a los miembros de un mismo grupo (el mismo grupo de clase) en un lugar determinado: bar, restaurante y/o discoteca.

La gradación se la tarea va desde la típica actividad de warming-up en la que se anticipan contenidos mediante la generación de hipótesis sobre el cortometraje. Luego, se extraen los exponentes funcionales relativos a las funciones destinadas a proponer, sugerir e invitar. Por supuesto, se incluyen también los que atañen a la aceptación o rechazo de propuestas, ofrecimientos o invitaciones. Es una gran idea que los alumnos detecten por sí mismos los exponentes en la transcripción del vídeo y los contrasten con el listado del Currículo del Instituto Cervantes. De esta manera, les es posible comprobar cómo se ponen en marcha en una muestra de lengua real.

El hecho de que se ponga en juego la competencia audiovisual de los alumnos constituye un punto a favor de la asimilación de usos culturales y lingüísticos. De este modo, los elementos de la comunicación no verbal se hacen presentes, sirviendo de apoyo a la interpretación de significados y la generación de inferencias. Todos los elementos típicos de una interacción comunicativa quedan, pues, retratados en el vídeo:
  • La situación: lugar de paso, y por lo tanto, de encuentros fortuitos entre personas.
  • Los partipantes (emisor y destinatario): un hombre y una mujer. Lo interesante aquí es que son desconocidos y vemos cómo abordar a un desconocido por el que sentimos interés.
  • El contexto: los personajes actúan de acuerdo a sus representaciones mentales sobre las relaciones interpersonales. Aquí se muestran los modos culturales por los que se muestra acercamiento y, a la par, distancia entre los enunciadores.
  • La intención: aquí se liga la situación (de encuentro fortuito) entre un hombre y una mujer que no se conocen. La intención del hombre consiste básicamente en intentar establecer una relación que acabe con la distancia que los separa.
  • La relación social: los interlocutores son desconocidos, con todo lo que ello implica. Se trata de una relación social, en principio, distante que busca acortar distancias, al menos por parte de uno de los interlocutores.
El éxito de la práctica comunicativa está muy ligado al énfasis que ponga el docente en vincular los exponentes empleados a la situación que se plantea. Es fundamental que se empleen los exponentes adecuados para acordar una reunión social de este tipo entre los miembros que componen el grupo. Para empezar, en España es típico organizar cena entre los alumnos de un mismo grupo. Al fin y al cabo, es un propósito similar al que tiene el hombre del cortometraje: llegar a conocer mejor a otra(s) persona(s), reforzar los lazos interpersonales. Hay que resaltar que se trata de una relación social marcada por la informalidad y que no es necesario echar mano de la cortesía verbal. Un exceso de este recurso nos haría parecer algo relamidos. De la misma manera, podemos contrastar esta tarea con otra que implique relaciones sociales más formales para presentar los exponentes funcionales asociados a este tipo de interacciones.

Conclusión

En definitiva, el éxito de una actividad o una tarea que tenga como objetivo evitar posibles interferencias pragmáticas está en función de su orientación comunicativa. Es decir, que cuanto más comunicativa sea una actividad, estaremos en mejores condiciones para afianzar el conocimiento de los usos lingüísticos asociados a una cultura y así evitar la aparición de posibles interferencias pragmáticas. De la misma manera que existe una interlengua asociada a las interferencias y los errores provocados por transferencias de una lengua adquirida a una lengua meta, también podría hablarse de una intercultura, originada a partir de transferencias entre esquemas mentales adquiridos y por adquirir.
Sugerimos también la posibilidad de utilizar esta misma actividad con alumnos de todos los niveles, orientando las tareas hacia el desarrollo de aportaciones más complejas, elaboradas, incitando a la creatividad o, en niveles muy avanzados, incluso al absurdo, para saber el grado de control que tienen dichos alumnos en relación a la variedad de exponentes coherentes que podrían llegar a utilizar para realizar la función propuesta.

Comentario off-topic: por si a alguien le interesa, la canción que suena en la radio es de Tracy Chapman y se titula "You're the One". Está en el disco Let It Rain.




lunes, 18 de marzo de 2013

Actividad 3 de la unidad formativa 1 (módulo 2)


A continuación expongo los resultados del grupo en torno a la actividad 3 de la primera unidad formativa del módulo 2. 

¿En cuál de las dos actividades tienen los alumnos mayor libertad expresiva?

Los alumnos tienen mayor libertad expresiva en la actividad B, puesto que en la actividad A se les ofrecen solo dos formas para expresar una función en un mismo contexto. En cambio, en la actividad B fomenta la negociación entre los alumnos para organizar un pequeño rolplay, de manera que pueden escoger libremente la forma que les parezca más conveniente de entre las que tengan en su repertorio, según el papel que les haya tocado interpretar.

¿Cuál es mejor para aprender a realizar peticiones en español? ¿Por qué?

Depende del nivel del alumno. La A quizás es más adecuada para un nivel inferior, cuando los alumnos aún no dominan los exponentes funcionales necesarios para desarrollar con éxito una actividad como la B. En niveles iniciales no sería adecuado practicar con gran variedad de fórmulas fijas para realizar peticiones. La B parece más adecuada para niveles más avanzados; se trata de una actividad comunicativa en la que se ponen en práctica exponentes funcionales para realizar peticiones. De todas formas, la actividad auténticamente comunicativa es la B, ya que en la A sólo se practican estructuras gramaticales, no los usos comunicativos de éstas.

¿Permiten las dos actividades valorar si el alumno sabe formular peticiones de manera adecuada? ¿Por qué?

La actividad A solo permite evaluar conocimientos gramaticales. En cambio, la actividad B pone en juego factores importantes que intervienen en la comunicación, como la función lingüística que los alumnos deben emplear (la petición) y la distancia social entre los interlocutores, lo que proporciona elementos de juicio para evaluar la capacidad del alumno para formular peticiones en contextos determinados.

¿Utilizaría en clase las dos actividades, solamente una o ninguna? ¿Por qué?

La actividad A sería poco rentable desde el punto de vista comunicativo; esta actividad no da suficiente libertad al alumno como para elegir el exponente funcional más adecuado en una situación determinada. Sería útil como revisión gramatical y como somera presentación de exponentes funcionales concretos. La actividad B, sin embargo, fomenta la creatividad y la autonomía de los alumnos, al ser libres de elegir entre exponentes funcionales asociados a la formulación de peticiones. Se trata de una conversación en la que los participantes disponen de más información sobre su interlocutor, lo que les permite afinar en la elección del exponente e incluso “jugar” con diferentes posibilidades.


A esto, me interesa añadir mi posición personal en pos, completamente, de la necesaria complementariedad de Gramática y Pragmática en las clases de enseñanza de una lengua extranjera. Me refiero a ello porque, a menudo, el convencimiento que nos produce el método representado aquí por la actividad B, nos desvía hacia una práctica totalmente comunicativa en la que se tiende a excluir cualquier explicación gramatical que, sin embargo, debemos contemplar como imprescindible y la que debemos aprender a complementar con el ejercicio de una enseñanza nociofuncional y pragmática, dado que en las "nociones" debemos aprovechar para aportar aquellos contenidos gramaticales de la lengua que, de otro modo, no conocerían los alumnos. En definitiva, creo necesario dejar un espacio a los contenidos gramaticales, los cuales depende del profesor que se impartan y asimilen de un modo más o menos ameno y atractivo, pero siempre serán imprescindibles.

Inciso: trabajo de grupo del módulo 1

Ya que me olvidé, en su momento, de incorporar aquí las conclusiones del primer trabajo de grupo, referente al primer módulo, lo incorporo aquí tratando de hacer un breve inciso en estos nuevos conocimientos que ya he empezado a tratar. Pido disculpas por el desorden... 










Como comentario decidimos lo siguiente:

Para que la comunicación sea efectiva y no se produzcan malentendidos, es necesario conocer no sólo la gramática de la lengua que se está aprendiendo, sino también las convenciones que se desprenden de las situaciones frecuentes de la vida cotidiana.
Es imprescindible tener en cuenta el concepto de esquemas socialmente compartidos en la clase de ELE para evitar, en la medida de lo posible, los malentendidos en las interacciones sociales de nuestros estudiantes, debido a que proceden de culturas diferentes, cuyas parcelas pragmáticas no coinciden, parcial o totalmente, con las propias de nuestra cultura.
En nuestra labor como profesores debemos ser conscientes de estos marcos de actuación para practicar en clase con los exponentes lingüísticos asociados a determinadas situaciones sociales y valorarlos en la medida de su adecuación a la situación propuesta.
En la secuencia de acciones que presenta la actividad hallamos hechos que son muy propios de nuestra cultura, de los trámites y las acciones que se llevan a cabo a la hora de buscar, alquilar y finalmente habitar un piso. En estas situaciones, es imprescindible que el alumno sepa que en España se paga una fianza al firmar el contrato del piso, que suele coincidir con el importe de una mensualidad del alquiler; asimismo, deberá saber quienes son los participantes en la situación y qué nombres reciben: arrendador/arrendatario, propietario/inquilino.
Los gastos, aparte del pago del alquiler, también suelen repartirse de acuerdo a ciertas normas: los inquilinos pagan, por lo general, la luz, el teléfono y el gas; el propietario suele hacerse cargo de los gastos de comunidad y del IBI, aunque no siempre es así. En todo caso, debe haber un acuerdo entre propietario e inquilino(s) a la hora de repartir los gastos. Hay que incluir en el esquema todo lo relativo al mobiliario (debemos saber si el piso está amueblado o no) y a los equipamientos (por ejemplo, antes de alquilar el piso hay que saber si la calefacción es comunitaria o individual, y de qué tipo es, si hay caldera o bombas de calor).
También podemos señalar que las parejas jóvenes en España suelen dar una fiesta en la que invitan a amigos y/o familiares para inaugurar el piso o celebrar el hecho de que se han ido a vivir juntos.


domingo, 17 de marzo de 2013

Curso de andaluz: Gramática y Pragmática

Como nueva tentativa de amenizar mis largas intervenciones enlazando los recientes conocimientos del módulo con un algún aporte entretenido, he aquí otro ejemplo audiovisual, en este caso de integración gramatical y pragmática en lo que se refiere a comportamientos y hábitos culturales frecuentes, aunque algo estereotipados, en un curso de andaluz para extranjeros, un vídeo que vi hace algún tiempo y que estas nuevas lecturas me han traído a la memoria como ejemplo práctico y con un poco de humor.